lunes, 2 de septiembre de 2013

Dejar atrás el trabajo infantil

un niño jordano deja su trabajo como mecánico  de automóviles y vuelve a estudiar a tiempo completo.





AMMÁN (OIT Noticias) – Mientras otros adolescentes estaban en la escuela estudiando, jugando y y haciendo amigos, Nabeel realizaba un trabajo sucio y extenuante en un sofocante taller de reparación de automóviles en la caótica y desfavorecida ciudad industrial de Rusaifah.


Pese a tener sólo 14 años, Nabeel había buscado trabajo desde que era un niño de corta edad por los problemas que encontró en la escuela. La edad legal para trabajar en Jordania es de 16 años.

“Un día decidí salir a la calle y buscar trabajo. Encontré uno en un taller mecánico”, relata. “Al principio mis padres no lo supieron. Pero cuando se enteraron, mi padre fue a hablar con mi empleador y le dijo que me cuidara bien. Me pagaban 3 dinares diarios (4,2 dólares), que yo entregaba a mi padre”.

Un estudio nacional con el respaldo de la OIT, realizado en Jordania en 2007, indicó que más de 33.000 niños de entre 5 y 17 años eran trabajadores infantiles. Se estima que esta cifra puede haber aumentado desde el inicio de la crisis económica mundial y con el incremento de refugiados sirios que huyen hacia Jordania.



§  Muchos de estos niños no van a la escuela para ayudar económicamente a sus familias”, afirma Shawkat Al-Eswid, inspector laboral del Gobierno. “La pobreza y las dificultades son factores clave que afectan a la situación del trabajo infantil en el país.

 




Apoyo familiar.
§  Después de evaluar la situación de la familia y de convencer a Nabeel de regresar a la escuela, el Ministerio de Desarrollo Social y el director de su escuela están trabajando con el joven y su familia para garantizar que permanece estudiando a tiempo completo.

trabajo infantil

 

No todas las tareas realizadas por los niños deben clasificarse como trabajo infantil que se ha de eliminar. Por lo general, la participación de los niños o los adolescentes en trabajos que no atentan contra su salud y su desarrollo personal ni interfieren con su escolarización se considera positiva. Entre otras actividades, cabe citar la ayuda que prestan a sus padres en el hogar, la colaboración en un negocio familiar o las tareas que realizan fuera del horario escolar o durante las vacaciones para ganar dinero de bolsillo. Este tipo de actividades son provechosas para el desarrollo de los pequeños y el bienestar de la familia; les proporcionan calificaciones y experiencia, y les ayuda a prepararse para ser miembros productivos de la sociedad en la edad adulta.

1.     es peligroso y prejudicial para el bienestar físico, mental o moral del niño;
2.     interfiere con su escolarización puesto que:
3.     les priva de la posibilidad de asistir a clases;
4.     les obliga a abandonar la escuela de forma prematura, o
5.     les exige combinar el estudio con un trabajo pesado y que insume mucho tiempo.